Es probable que el topónimo de Arconada provenga del latín romano “areum” con sentido de hondonada unido al diminutivo “on”, además los restos que quedaban de las villas encontradas por los pobladores se las denominaban arcón, villas, etc.… Por todo ello sería el lugar de la pequeña hondonada.

La primera cita documental de Arconada data de 1095 según aportaciones históricas del monasterio de San Zoilo que ya se la llamaba “arconada”. El término Arconada es muy copioso en fuentes y arroyos, muy lógico de las hondonadas como se puso el nombre al pueblo.

Dentro de la historia del pueblo destaca, que en el S. XII., y debido la invasión musulmana, dos soldados trasladaron hasta Arconada una talla románica de la Virgen, que acababa de ser creada en Écija, Sevilla, dónde se la denominó Nuestra Señora de los Remedios. El pueblo la veneró en su iglesia bajo el nombre de Virgen del Socorro durante 106 años. En 1219, en contra de los deseos de los vecinos de la localidad la talla fue llevada a la entonces importante localidad de Ampudia, que reclamó que la virgen deseaba trasladarse allí, ya que tenía miedo de vivir tan cerca del entonces Conde de Carrión, Don Juan. En Ampudia, se la pasó a denominar Nuestra Señora de Arconada, y se le levantó un santuario y más tarde un monasterio, dónde los oriundos de Arconada tenían preferencia para hospedarse en caso de visitar Ampudia. En el S. XXI, el nombre de la virgen ha sido sustituido por Nuestra Señora de Alconada.

El municipio contó además con un priorato y un hospital, éste último fundado por los Beni Gómez. Tenía un fin exclusivamente benéfico, según puede verse en las palabras siguientes del conde fundador: “Se me ha ocurrido construir un cenobio de limosnas de pobres y de huéspedes, de esos pobres y esos huéspedes que se agolpan en la estrada, tendida desde los tiempos antiguos para los que van y vienen de San Pedro y Santiago Apóstol”.

Dentro del siglo XII, Arconada fue lugar de señorío de don Gutierrez por la donación que le otorgó el rey Alfonso VI.

Por el término municipal de Arconada pasa la conocida como cañada Cerverana, un cordel por donde transitaban los rebaños de ovejas merinas trashumantes de la Mesta hacia los pastos de la Montaña Palentina. Cerca de la localidad pueden admirarse algunos buenos ejemplos de bodegas tradicionales así como diferentes modelos de palomares.

Arconada 2

La iglesia parroquial, dedicada a Santa María, se levanta en una nave a base de ladrillo y tapial, la cubierta es plana, y la torre, de dos cuerpos. En el crucero del lado del Evangelio, un retablo salomónico de 1699 realizado por Lorenzo Vélez Barriuso, con esculturas de San Roque de la Virgen con el Niño, de mediados del siglo XVI; de San Facundo y San Primitivo del siglo XVII.

En el presbiterio destaca su retablo mayor, obra de Manuel de Colina y donado por Alonso Gómez, todo ello a finales del siglo XVII, con varias pinturas y esculturas. En el lado de la Epístola destaca un retablo rococó.

En dirección hacia Villalcázar de Sirga se levanta la magnífica Ermita de la Virgen del Río, barroca, con cúpula en su crucero. De ella parecen ser una escultura de alabastro con buena representación del apóstol Santiago peregrino con báculo y calabaza, actualmente ubicada en la capilla de Santiago de la iglesia de Santa María la Blanca de Villasigra. Cerca de esta ermita aparecieron restos de una villa romana. Arconada disponía de otra iglesia dedicada a San Facundo que tenía una inscripción con la fecha de 1230 en el reinado de don Fernando I el Santo.

Arconada contaba con 281 habitantes a mediados del siglo XIX con 504 en 1900, con 423 en 1930, con 314 en 1960 para disponer en 2006 de tan solo 143.